Marta
González
Marte
“La carne sacrificada tiembla,
y aún quisiera desprenderse del hueso
donde está fijada y abandonarlo,
huyendo a una tierra madre,
como ella viva y que la acoja,
según su blanda condición,
a salvo de al fin petrificarse
o de ser nada.”
(María Zambrano)
Madre, la que está en la tierra y no en el cielo, es la que engendra y da a luz, o la que cuida como si lo hubiera hecho, porque Diosa en realidad es la que habita dentro de todas nosotras.
Sin embargo, aquel Otro que no es ser, que no siente en lo profundo de su alma la trascendencia de la vida y que es impedido por la naturaleza, es quien decide el cómo, el cuándo, el por qué, el para qué y el por cuánto.
Ella se lamenta, porque el Otro, es también hijo suyo.
Perro nacido de su vientre, el que dicta leyes inhumanas.
El que ignora el llanto, la necesidad y el dolor de quién trae y es recién traído,
olvidando que también él habitó ese lugar sacro una vez.
En una falacia del orden natural de las cosas, la jauría se perpetúa explicando el mismo cuento una y otra vez, despedazando el lazo,
comiendo perdices por los siglos de los siglos, amén.
En un mundo Otro, ella sería Diosa sagrada.
Sería Madre soberana y libre.
Y los hijos dejarían de ser perros para ser hombres.
Marta González Marte
El proyecto fotográfico surgió de una sensación de inquietud que durante mucho tiempo no pude definir con precisión. La fotografía surgió inicialmente como una necesidad intuitiva de expresar este malestar a través del cuerpo y del ámbito doméstico.
Posteriormente, la investigación teórica y filosófica me permitió comprender que muchas de las emociones presentes en las imágenes —agotamiento, culpa, frustración, soledad, resentimiento o ira— tenían una dimensión política.
Con el tiempo, comprendí que el tema central de la obra no era únicamente la maternidad, sino la transformación de esa inquietud en conciencia crítica.
En la cita de María Zambrano, la carne tiembla, anhelando desprenderse del hueso en un impulso vital para escapar de la rigidez —del cuerpo, de las estructuras, del sufrimiento o de las imposiciones— para regresar a una «madre tierra» que la acoja.
Esta tierra no es meramente un retorno físico a la naturaleza, sino un símbolo de lo primordial, de lo femenino, aquello que proporciona refugio y sentido.
La carne no busca desaparecer, sino encontrar un lugar donde pueda existir lejos de la petrificación o la nada, o lo que representa para mí la opresión patriarcal sobre las madres.
Este fragmento poético encapsula el espíritu conceptual en el que baso mi proyecto para visibilizar el peso y la carga del mandato patriarcal sobre la maternidad contemporánea a través de una reflexión visual y filosófica.
Actualmente trabajo en la maqueta de fotolibro titulado en una fase inicial como «A las jóvenes», aludiendo al prólogo de Francisco Nacente en *El libro de las Madres* (1890), dirigido “a las jóvenes”, como una advertencia sobre el contenido de los dos volúmenes filosóficos que recopilan derechos y deberes, rectitud y enseñanzas morales en el camino para convertirse en “buenas madres” de aquella época.
En esta obra, invierto el significado original del discurso paternalista para cuestionar los fundamentos ideológicos del patriarcado y visibilizar la experiencia materna desde la perspectiva de la conciencia, la furia y la emancipación.
El proyecto explora el origen y la persistencia del patriarcado como sistema de control sobre los cuerpos y la capacidad creativa de las mujeres, y cómo se perpetúa en las estructuras contemporáneas de trabajo, leyes y cuidados.
La narrativa visual entrelaza tres dimensiones: la fotografía creativa propia, fragmentos de «El libro de las Madres» (Francisco Nacente, 1890) y un diálogo visual con la obra de Artemisia Gentileschi, a quien descubro en mi investigación sobre los orígenes del patriarcado y con quien experimento una conexión emocional intertemporal a través de sus pinturas, en las que veo reflejada mi propia IRA.
Construyo así una narrativa que comienza con el silencio y la sumisión, para luego desembocar en la furia, la conciencia y la necesidad de autonomía e independencia en la experiencia materna.
A medida que avanzaba el proceso de investigación, edición y reflexión , se hizo más evidente lo que había impulsado el proyecto desde el principio era la IRA. Una ira contenida, simbólica y a veces silenciosa, pero profundamente presente en todas las imágenes.
El nuevo título, «La Ira», no pretende reducir el proyecto a una emoción individual, sino más bien reivindicar la ira femenina como una forma legítima de lucidez y resistencia. Históricamente, la ira de las mujeres ha sido reprimida, ridiculizada o patologizada, especialmente en el contexto de la maternidad, donde se espera disponibilidad, ternura y sacrificio constante. Nombrar esa ira representa, para mí, una forma de restitución simbólica y también una postura política.
Fotografías de Marta González Marte
Imágenes barrocas: Artemisia Gentileschi.
Imágenes de bancos: Vaca (vía Unsplash).
REFERENCIAS
Bibliografía: El Nudo Materno (J. Lazarre), Nacemos de Mujer (A. Rich), De Vasijas vacías a Vientres de alquiler (Ana de Miguel Álvarez), En el Nombre de la Madre (María J. Binetti), La Maternidad Patriarcal (María J. Binetti), Emancipación de la Maternidad (Luisa Fuentes Guaza), Palabra de Madre (I. OLza), Gestar (I. Olza), Maternidades Precarias (D. Oliver), Mamá Desobediente (E. Vivas), ¿Dónde está mi Tribu? (C. del Olmo), La Creación del Patriarcado (G. Lerner), La Guerra más larga de la Historia (M. Reverte, L. Venegas, M. Venegas), Historia de la Misoginia (Bosch, Ferrer, Gili), Calibán y la Bruja (S. Federici), El Origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado (F. Engels), Mujer tenías que Ser (M. Martín Barranco), Ética para Celia (A. de Miguel), La Ira (Chantal Maillard), El Contrato Sexual (C. Pateman), Las Abandonadoras (B. Gómez Urdaiz), Yerma (F. García Lorca), Los Hombres que Mataron a mi Madre (F. Valverde Rodríguez), Aguas Madres (L. Bilbao), Los Claros del Bosque (María Zambrano).
Filmografía:
Tully
Nightbitch
Mátate Amor
Si pudiera, te daría una patada
Ama
Adam
Sé dócil: Reza y obedece
El cuento de la criada
Ellas Hablan
Roma
Las mujeres Perfectas